Pasos para una buena autoestima

Todas tenemos partes vulnerables, áreas en las cuales nos sentimos particularmente inseguras o con las que nos sentimos mal. Si no nos agradamos a nosotras mismas es porque tenemos un crítico interno que constantemente nos dice comentario negativos, que debimos haberlo hecho mejor, actuado mejor, sentido mejor o visto mejor. La autoestima sólo puede desarrollarse al convertir este censor interno en un guardián amoroso y estimulante.

Los pasos para una buena autoestima:

Reconozca sus puntos buenos y escriba los atributos que más le gustan de si misma en un lugar visible.

Observa cómo se agrede a si misma: haga una lista de sus atributos que le disgustan y use el título de “auto críticas”.

Reconozca su verdadero yo:

• No se lastime por los pensamientos y sentimientos. Es natural tener pensamientos y sentimientos en conflicto con la manera en que queremos actuar y ser.

• No acepte sus autocríticas como totalmente ciertas. La mayoría de nosotras estamos tan acostumbradas a criticarnos que a menudo las tomamos en cuenta como válidas sin analizarlas con la ayuda de otras personas o sin cuestionar objetivamente nuestro comportamiento.

• Hay que ser muy cautelosa al interpretar la manera en que los demás reaccionan con usted. Si es muy autocrítica es probable que malinterprete las acciones de otros como muestra de que tienen la misma baja opinión de usted que su crítico interno. La falta de respuesta o una aparente reacción negativa de otra persona puede deberse a razones que no tengan nada que ver con usted y mucho que ver con la otra persona.

• No de por automáticamente válidas las críticas de otros. Hay que tomar en cuenta las opiniones de la gente que nos aprecia y aprueba.

• Cambie sus autocríticas verdaderas por afirmaciones de apoyo:
1) Mencione en qué necesita ayuda
2) Remítase a los hechos, no a los juicios. Reconozca el problema que desea corregir. No se culpe por tenerlo.
3) Trate de ser lo más específica que pueda. Defina las condiciones bajo las cuales tiene esa dificultad o exhibe esa característica.
4) Sea justa con usted misma. No excluya las veces en que no ocurre este problema. Descubra quién le hizo sentir insatisfecha:
• Cada punto de su lista de crítica interna empezó con la crítica de alguien más. Nadie nace siendo crítico interno, esto se aprende. ¿Dónde se originaron las críticas? ¿De quién ha copiado esas actitudes y las has hecho suyas?
• Para identificar los orígenes de cada crítica: ¿Qué edad tenía la primera vez que me sentí así? ¿Puedo recordar la primera vez o siempre me sentí así? Si puedo recordarlo, ¿qué fue lo que pasó que me hizo sentir tan mal? ¿Qué impresión tenían de mí las personas importantes de mi infancia sobre mi personalidad? ¿Sentía yo que alguna de ellas compartía esa opinión negativa sobre mí, aunque nunca lo haya dicho? ¿Alguna de esas personas que me educaron se sentía de esa manera consigo misma? ¿Qué experiencias tuve que me han hecho sentir así, con quién las pasé?.
5) Libérese y gústese: Imagine que sus críticos originales están ahí pronunciando el juicio. Luego imagínese a usted misma como es ahora confrontando al crítico original. Dígale a los críticos originales que ya no va a hacer caso de sus mensajes, que ya no necesita probarles nada a ellos, que se acepta a si misma y que eso basta. Piense “tú eres tú y yo seré yo”: Empiece a diferenciarse de tus modelos negativos. Puede identificarse con estas personas, pero de manera sana y benéfica.
6) Qué necesita para valorarse
• La mayoría de lo que la gente necesita se puede resumir en compasión, aceptación, respeto, incentivo, caricia y apoyo, pero todos tenemos nuestra propia lista. Esta lista se puede titular “Mis valores”. Por ejemplo, ser acariciada, comprendida, apoyada, incentivada, respetada, aceptada y amada.
• Reconocer nuestras necesidades e imaginar tenerlas satisfechas es un paso importante que orienta un alivio temporal. Sin embargo, satisfacerlas implica algo más que sólo imaginarlas satisfechas.
7) Ábrale su corazón a su niña interna: Familiarizase con ella para descubrir sus necesidades y deseos, esperanzas, miedos, lo que le enoja, lo que aspira, qué disfruta.
8) Escuche y hable con el corazón: comunicación empática consigo misma. La comunicación empática es hablar y escuchar con respeto, aceptación e interés los sentimientos de la otra persona. El propósito es conocer a la otra persona y en particular sus sentimientos, para poder comprenderla mejor.

Valórese

• Dese todos los días un poco de tiempo para estimularse por el solo hecho de intentar cambiar.
• Tenga diálogos informales con usted misma, pero en lugar de hacer diálogos para hacerse reproches, como lo hacía antes, le servirán para apoyarse y resolver sus problemas.

Fuente: Hillman, Carolyn. (1992) Como recuperar su autoestima. Guía para mujeres que desean sentirse mejor. Simon & Schuster, Nueva York, Estados Unidos.