La importancia del reconocimiento

Uno de los aspectos que se ha tomado en cuenta para el desarrollo de la autoestima tiene que ver con la importancia del reconocimiento no sólo como persona, sino también como profesional.

En esta área las mujeres tenemos varios desafíos:

• Las mujeres están dispuestas a sacrificar tiempo y espacio por no pedir.
• Las mujeres se sienten incómodas utilizando la negociación a favor de sus intereses.
• Las mujeres se sienten mucho más cómodas pidiendo para otros, porqué esta actividad les parece (no de forma consciente) que está de acuerdo con las normas de género existentes para las mujeres.
• Las mujeres esperan que los demás se den cuenta de su valor sin tener que promocionarse y las asciendan.
• Para saber si somos así, podemos hacernos las siguientes preguntas: ¿Pedimos las cosas directamente o esperamos a que nos lean el pensamiento? ¿Trabajamos más de la cuenta para que nos den lo que queremos sin tener que pedirlo?.
• Las mujeres se quejan de tener menos sueldo que los hombres y de un déficit femenino en puestos de poder. Todo es verdad pero, no basta con protestar. Hay que actuar.
• El quid está en aprender a negociar, a no resignarse “porqué sí” a ocupar el lugar adjudicado tradicionalmente.
• No hay que pedir permiso para competir ni es un defecto ser ambiciosa.
• Las mujeres no negocian bien los reconocimientos que se merecen. Parece que la mujer a la hora de negociar su posición profesional e incluso familiar se “empequeñece” porqué en el subconsciente colectivo todavía persisten los viejos clichés que las sociedades han ido heredando a lo largo de la historia.

El síndrome Mari Pili

Se trata de una mujer de edad poco definida, que quiere gustar a todo el mundo, que lucha por ser buena en cada uno de los papeles de su vida aunque ello le suponga un desgaste tanto físico como psíquico, incapaz de enfrentarse al rechazo o la censura“.

En todos los terrenos, y en el profesional en particular, esa sensación empuja a la mujer profesional hacia una especie de “auto-sabotaje” inconsciente ante su propio éxito. Ello desemboca en una falta de reconocimiento por no saber negociar el éxito.

Ampliando el significado del síndrome de Mari Pili, su comportamiento se caracteriza por:

• Miedo a no complacer.
• Miedo a no ser querida, que la lleva a ser sumisa, la predispone a la humillación y puede provocar un mayor abuso sobre las mujeres.
• Miedo a no cumplir los estereotipos (tener marido, hijos, un aspecto fantástico…).
• Miedo al éxito.
• Miedo a la exclusión.
• Auto-sabotaje que consiste en devaluarse para no sobresalir y evitar la posibilidad de no ser querida, lo que lleva a no ser respetada.

Fuentes: Quezada, Myriam. (2009, 09 de marzo) Reconocimiento al valor de las mujeres. [versión electrónica]. La Tribuna.
Ortiz Ripoll, Gema. (2009) Estrés y Síndrome de Maripili.
Fernández, Ana. (2010) Mujer y reconocimiento laboral. Obtenido el 17 de octubre del 2010.
García, Waldemar. (2009). Merecido Reconocimiento a la mujer. [versión electrónica]. La voz hispana de Connecticut.
Giraudier, Manuel. (2010). Reconocimiento de tipo social y laboral. Obtenido el 21 de octubre del 2010.