Decisión, acción y efectividad

Para vivir el hombre debe actuar; para actuar, debe tomar decisiones; para tomar decisiones, debe definir un código de valores; para definir un código de valores debe saber qué es y dónde está -esto es, debe conocer su propia naturaleza (incluyendo sus medios de conocimiento) y la naturaleza del universo en el cual actúa- esto es, necesita metafísica, epistemología y ética, lo cual significa filosofía. No puede escapar de esta necesidad, su única alternativa es que la Filosofía que guía su vida sea escogida por su mente o por la casualidad” (Ayn Rand).

Para ser lideresas debemos aprender a tomar decisiones y a ejercer esas decisiones. Una líder debe actuar. Algunos rudimentos en cuanto a las decisiones son:

• La vida es un proceso de toma decisiones
• No hacer nada es una decisión.
• Toda decisión está condicionada de acuerdo con nuestro ambiente.
• Toda decisión tiene consecuencias
• Tomar decisiones no es sinónimo de haber elegido bien, hay también malas decisiones. Pero es mejor una mala decisión que no actuar. De esta forma al menos aprendemos de nuestros errores.
• Toda decisión se materializa mediante una acción; si la decisión logra su objetivo y se cumple, esta ha sido efectiva.

Decisión

Una decisión está sustentada en un proceso; que si bien es cierto, se aplica de manera intuitiva y generalmente sigue el siguiente orden:

Identificar, definir, clasificar el problema: Una forma de analizarlo puede ser apuntando hacia las causas del mismo, más que a los síntomas.
Generar alternativas con criterios ponderados: en esta etapa se analizan las posibles soluciones, las cuales tienen un riesgo, por eso es que se necesita del análisis y la ponderación de las alternativas, cuál da más, cuál da menos. En esta etapa una práctica útil puede ser escribir las alternativas en una lista y ver su causa y consecuencia. En la etapa generadora de las alternativas, se ven inmersos los objetivos ¿Qué es lo que quiero?

Análisis de las alternativas: aquí se analizan las consecuencias de cada una de las posibles soluciones. En este momento cabe preguntarse ¿Cómo lo quiero?.

Elegir la alternativa: este paso debe ir seguido de las herramientas para hacerlo efectivo.

• Accionar: Llevar la decisión a la acción
• Feedback: se debe evaluar los resultados de la acción tomada, verificar si se logró lo que se quería.
• Los problemas son afrontados desde el paradigma que tengamos en mente; aquí recomendaremos dos:
• Los problemas son trampolines: los problemas afrontados proactivamente nos llevarán a una mejor situación.
• Los problemas son oportunidades: Una vez dijo Einstein “En medio de las dificultades está la oportunidad”, las problemas pueden hacernos reflexionar sobre lo que está mal y cómo mejorarlo, sobre lo que falta y cómo suplirlo, sobre lo que se tiene y cómo utilizarlo.

Consejos para tomar decisiones:

Tomar decisiones proactivas, basadas en nuestros valores y pensamientos y no en las opiniones y motivaciones del entorno y sus elementos; de ser así, la decisión sería reactiva.

Una decisión debe fortalecer nuestros valores.

No tomar una decisión cuando la motivación es de extrema felicidad o de extremo enojo; las decisiones necesitan un análisis en un estado completamente racional y estable.

No aplazar la decisión por miedos o inseguridad.

Efectividad

Una persona que conoce sus necesidades y su ambiente, es capaz de tomar decisiones efectivas, lo cual no es otra cosa que lograr sus ambiciones. Una persona efectiva tiene un perfil con las siguientes características:

Conoce sus necesidades fisiológicas, mentales, emocionales y sociales
Toma decisiones sin hacerse daño a sí misma o a los demás.
Tiene una comunicación asertiva, hablar y escuchar en “positivo”.
No compromete sus valores
Tiene visión de futuro
Establece objetivos y metas personales
Planifica su vida haciendo un uso racional de sus recursos y tiempo

¿Cómo es una decisión eficaz?

La efectividad no se relaciona con la cantidad de decisiones que hacemos por día; sino en aquellas que se traducen en cambios altamente importantes, estas no se refieren a su tamaño, sino la forma en que se hacen; son aquellas que son analizadas con tiempo y calidad , no para salir “del paso”, se analizan las causas y consecuencias. Las decisiones efectivas se traducen en acciones de impacto.

La efectividad no es espontánea, es racionalmente diseñada, conducida y necesita de un esfuerzo diario.

Acción

Las acciones deben estar sustentadas en la efectividad. Si una decisión no se traduce en una acción, fue una intención; no es tomar la decisión sino es llevarla a cabo. Toda acción, como consecuencia de una decisión debe ser evaluada mediante un feedback, el cual nos indicará el grado de efectividad de la acción.

Toda decisión implica asumir un costo de oportunidad; es decir, un riesgo. Las acciones efectivas no son aquellas que se toman a la ligera, son aquellas que siguen un paso ordenado y sistematizado. El orden es importante porque ayuda a llevar un control sobre lo que se ha hecho, lo que se hace y lo que se hará. Las acciones incompletas son decisiones incompletas, aunque se estuviere muy seguro de lo que se quería.